C. C. M.
“Misión Perú Chiclayo” pensaba; recién me di cuenta que Chiclayo quedaba en Lambayeque (norte del Perú), ¡qué ignorante! Al revisar los atlas me di cuenta de que era una región calurosa, seca, con el desierto más grande del Perú (Sechura-Piura), y otros detalles más.
-De acuerdo -pensé- no es Francia, pero es donde el Señor quiere que esté -revelandoel lugar donde se me ocurrió poder servir, jejeje.
Desde que recibí mi paquete misional fueron los doce días que pasaron más rápido en toda mi vida. Tantas cosas por hacer, y tanto por aprender… porque una vez con el llamamiento listo me di cuenta de que no sabía prácticamente de lo que debería enseñar. Pero ánimos no me faltaron, lo que sí faltaba era ropa, jeje, pero algo me consoló el hecho de que me toque un sitio caluroso y no uno frío (como a Abel que le tocó Arequipa, Puno y alrededores)
Para quien no está familiarizado con la cultura de los Santos de los Últimos Días le puede parecer tonto todas estas cosas. “¿Cómo es posible que un joven de 19 años deje sus estudios universitarios para hablar de Dios solamente?”, “mejor termina de estudiar y luego te vas a esas ‘vacaciones’”, frases como esas y otras más escuché por todos lados. Sin embargo, para alguien que ha crecido toda su vida esperando el momento de ser un misionero; alguien que crecido escuchando historias de misioneros de éxito, valientes, que hasta han dado su vida por enseñar estos principios; alguien que soñó con bautizar a 100 personas en un día; alguien que fabricó su propia placa misional de papel para jugar a los “élderes”; para alguien así, como yo, no había ninguna otra cosa que hacer a los 19 años que fuera más importante y más deseable que predicar el evangelio. Además, si estas cosas son verdaderas no hay nada más importante que darlo a conocer, y en eso hasta usted estaría de acuerdo conmigo.
Si bien es cierto que no llegué a bautizar 100 personas en un día, es más ni siquiera en dos años, también es cierto que jamás me he arrepentido de haber salido a la misión. Algunos le llaman “hacer un sacrificio” (respecto a salir a la misión); pero yo me digo qué clase de sacrificio es aquella empresa en la que se te pide que des algo a cambio de recibir lo que has dado pero multiplicado por la cantidad de esfuerzo, dedicación y diligencia que pongas en dicha empresa, pues eso no es sacrificio en ningún idioma, eso en beneficio, diría yo. Mas estas bendiciones se dan sólo a los que saben aprovecharlas y ven “más allá de lo evidente”, como diría Leono, el de los thundercats.
La experiencia de ir al Templo merece un post aparte, por ahora básteme con decir que hasta ese entonces, 16 de marzo de 2002, fue la experiencia espiritual sublime que había vivido en mi corta vida. Los sentimientos que me embargaron al salir del Templo no podían ser otros que bienestar, caridad, conocimiento, y toda clase de atributos edificantes. Una base doctrinal* para ello se encuentra en el Libro de Mormón, Alma capítulo 31, versículo 5.
Lo bueno de los blogs, es que si no te gusta lo que estás leyendo pudes dejar de hacer lo en cualquier momento, pues no tienes que pagar por hacerlo… además con millones de blogs en la blogósfera!! Pero si has llegado hasta este punto de la lectura, le expreso mi admiración y me saco el sombrero, pues es usted un lector con todas sus letras. Por otro lado, también se lo agradezco, sea SUD** o no.
21 de marzo de 2002; momento de entrar al Centro de Capacitación Misional (CCM) de Lima. (imagen)
(*) Base doctrinal es lo que el filosofía y otras ciencias se llama axioma.
(**) SUD: Santo de los Últimos Días, forma correcta de denominar a los miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, la forma común es ‘mormones’
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hola saludos desde peru , yoo estube en el ccm es un lugar hermoso que nunca olvidare….
es muy bueno ir ala mision pues yo si voy a ir aunque me faltan 5 años yo si voy a ir yo soy de la estaca san juan de M. barrio las palmeras
holaaaaaaaa yo tambien quiero ir a la mision me encanta vivir el evangelio
es muy buenisma la mision
BUENO LO QUE YO PUEDO DECIR ES QUE APENAS CONOCERE EL CCM EN LIMA Y ESTOY MUY FELIZ DE SALIR A MISION DENTRO DE UNA SEMANA SOLO LES DIJO QUE NUNCA NADA ME HABIA HECHO TAN FELIZ COMO SERVIRLE AL SEÑOR JESUCRISTO Y VIVIR EL EVAMGELIO CON MI MADRE.
bueno yo tambien tengo ese priviledio y el deseo de predicar el evangelio pero me falta 2 años y me preparare para enseñar a toda persona que desea salvar su salvacion
bueno yo tambien tengo ese privilegio y el deseo de predicar el evangelio pero me falta 2 años y me preparare salvar atoda persona que lo desea