¿Y cuál es tu “chaplín”?

En buen cristiano significa cuál es tu apodo, tu mote, tu sobrenombre, tu alias, tu chapa. Textualmente, el nombre que suele darse a una persona, tomado de sus defectos corporales o de alguna otra circunstancia (DRAE, 22ª edición). En cierta manera, la forma en la que se nos llama —bien lo hagan nuestros amigos o no— parece influir en nuestro comportamiento. Hasta en aquellas personas que se definen ’superadas’ una buena chapa lo marca, pues hasta el hecho de creerse completamente invulnerable a las burlas termina por modificar la personalidad al querer parecer que se es más maduro. Pamplinas. Se sigue siendo el mismo idiota, sólo que sordo.

Si te ganaste un chaplín ya fuiste, te acompañará el resto de tu vida. No importa si hayan pasado diez años; si algún día te encuentras en la calle con el otrora compañero, él, inmediatamente, te llamará por tu chaplín. Tú no existes, existe tu chapa.

Hace unos días me tropecé con un buen amigo de la misión. Inmediatamente extendió los brazos al verme, y mientras se acercaba hacia mí exclamó: “¡Winnie!”. Sí, haciendo referencia a ese mofletudo oso anaranjado adicto a la miel. “Ah, hola” le dije. Cruzamos un par de frases y nos despedimos.

Si alguien conoce de chapas soy yo. No porque tenga el pícaro talento de poner chaplines, sino porque soy una chapa andante. Y no importa dónde vaya, siempre estaré asociado a algún mote. El primer apodo que tuve se lo debo a mi padre; él me bautizó con la chapa más genérica que puede haber: ‘negro’ —y todas sus derivaciones. Para él yo no era Gonzalo, sino el ‘negro’, ‘bembón’, ‘jetón’, ‘chuto’. Hoy, como el niño creció, me he convertido en el ‘negrón’ de la casa.

En el ‘cole’:

No recuerdo quién fue el que me aplicó el mote, ni cuándo fue, pero para la gente del cole yo siempre seré el ‘mongo’ (entiéndase falto de entendimiento o razón) del ‘lonsa’. Que alguien me expliqué por qué, porque aún no entiendo qué llevó a que me gane el más odioso de todos los apelativos que puedan existir. Y la lista es enorme: nunca más fui Gonzalo Palacios, siempre fui el ‘mongo’, ‘Corky Tatcher’ —el de “La vida continúa”—, ‘retrasado mental’, ‘Montgomery’ —¡qué poca originalidad!—, ‘alguacil Joe’, ‘Screech Power’ —el de “Salvado por la campana”—, ‘mongonzalo’ —el más original, según mi gusto— una serie de motes con el mismo campo semántico: [+ idiota].

Supongo que algo debe haber influido la risa descontrolada que me asaltaba cada diez minutos y mis nulas habilidades para jugar el deporte rey —porque en el Perú, si no juegas bien al ‘fulbito’ eres un perdedor en one. Además, a alguien se le tenía que dar esa chapa en el salón, ¿no? A veces me encuentro con alguien del ‘cole’ en el messenger y siempre el saludo es el mismo, “hola mongo”, y no importa qué es lo que piense sobre cualquier tema, siempre mi opinión será la más estúpida. Hasta escribir ortográficamente bien por el messenger se convierte en una ‘mongonzalada’

Después del ‘cole’:

Al finalizar el ‘cole’ quedaron atrás esos apodos degradantes, esos que hacían alusión a una imbecilidad inexistente (como si nadie contara chistes estúpidos además de mí). Pero junto con los kilitos que fui subiendo empecé a ganarme las chapas del campo semántico [+ volumen]. Así, cuando estaba en la misión, yo no era el élder Palacios, sino ‘oso’, ‘Winnie’, ‘Pooh’ —así, por separado—, ‘chupetín’, ‘charito’ (entiéndase cuerpo de chancho, patas de pajarito), ‘ollanta’ (íd., o eres olla o eres llanta) y el clásico ‘gordo’ que el que me acompaña hasta hoy. ¡El hecho de que necesitara ayuda para amarrarme loa zapatos no les da derecho! No importa en qué posición me desempeñe, siempre era —y soy— el ‘gordito’, pero lo bueno es que los gorditos caen bien en todas partes. Así que terminé la misión para regresar a mi casa y convertirme en el ‘negro panzón’.

En la universidad, continuaron los mismos motes, aunque debo rescatar un par de ellos que de tanto escucharlos parecía que mi nombre real había quedado olvidado: ‘Osito de Felpa’, o sólo ‘Felpa’ para los amigos. “Eh, ‘Felpa’ no te olvides la diapositiva”, “‘Felpa’ no llegues tarde”, “‘Felpa’ pasa la bola”, ‘Felpa’ por aquí, ‘Felpa’ por allá. Otra, ‘Tonelotto’, en alusión a un jugador intrascendente que pasó por la “U”. Obviamente no era por mis habilidades futbolísticas, sino porque el apellido ése rima perfectamente con tonel, como usted y su aguda mente ya se habrán dado cuenta.

En fin. Patricia, me llama ‘gordito’, pero hay algo de especial en su pronunciar porque no lo hace por chanza, sino por cariño. Así como ella es mi ‘nenita’.

¿Y cuál es tu “chaplín “?

8 comentarios hasta ahora

  1. lorena on

    jajaja yo creo que nunca he tenido mote, cuando era pequeña me llamaban jiraja porque era muy alta pero luego todo el mundo pegó el estiron y yo me quedé igual. Asi que el mote desaparecio jejeje

  2. daniel paz on

    a mi me puedes decir “papucho”

  3. daniel paz on

    Oe gonzalete un abrazote a tu ma y a tu pa… tambien me lo saludas a milo y a meche… nos vemos tio… cuidate

  4. Milagros on

    hola Gonzalo!! a mi me decian Oliva (por obvias razones) y q! jajaa bueno yo nunca te dije mongol, pero si me reia cuando los chicos lo hacian jeje, esq era super gracioso, sobretodo cuando Fernando Meza decia “oe Gonzalo tu no eres mormon, eres mongol” jajajaja, pero yo asumo q te ganaste la chapa xq eras un “niño bueno” siempre bien peinadito con la camisa y el pantalon bien planchadito y los zapatos impecables, ahh y esa risa extraña q tenías es otra buena razon, almenos tengo esa imagen de ti, hasta 3ro de secundaria, para cuarto y quinto cambiaste, y ahora q veo tus fotos…jajajaa no comments gordillo ;) cuidate mucho

  5. Manuel "ciurlizza"Cordova on

    “La pinta es lo de menos”… Eso de las chapas tá bueno. Hablar de mis chapas colegiales sería abrir un capítulo color aceituna en mi vida pero ahí te suelto uno, me decían “Hermanón” por el freakin’ Ricardo Belmont, que por cierto no fue tan mal alcalde :P .

  6. PATTY on

    A mi decian “coneja” en realidad “Patty-Coneja” seguido, no separado… luego fui creciendo y me empezarona decir “Mamacita” jajaja por obvias razones creo jajaja… ;)

  7. debora haeussler on

    hola gonzalo que gusto tener noticias tuyas primera vez q entro a tu pagina y esta bien divertida eh me encanto y la voy a recomendar tu ya sabes como me decian no? “la titular” por mis 38 b jajaja un abrazo cuidate saludos a tus papas y paty que se ve la quieres un monton y te felicito por la pagina esta buenaza bye
    debora

  8. carlos on

    A MI ME DECIAN HIJO UNICO, PQ SIEMPRE Q HABIA UNA CHUPA DICEN Q YO SIEMPRE DECIA “NO TENGO, HERMANO”
    (O SEA TOY SIN PLATA JAJA)


Replica